sábado, 22 de diciembre de 2012

Mis mejores errores

Equivocarse es una parte importantísima para emprender. No quiero ponerme el casette y decir que es la base del aprendizaje y... Pero creo haberme equivocado mucho y también aprendido mucho por lo que encuentro cierta relación al respecto. 
Me gustaría darles el ranking de las "oportunidades de aprendizaje" más espectaculares que me mandé en estos tres años con Ecoexist. 


  • El temita del tamaño de las bolsas: Mi primer gran cliente fue una empresa de viajes y turismo que requería 150.000 bolsas al año. Fue una negociación muy intensa de la cual algún día comentaré. Cuando cerramos el negocio, realizamos una primera tanda de 30.000 unidades y al momento de entregarlas, la compradora me dice "Estas bolsas son muy chicas!". La cuestión es que en el pedido, el cliente requería unas bolsas de 32cm de ancho aproximadamente. Yo tomé ese aproximado muy a pecho y las hice de 30cm para optimizar la tela. Nunca me sentí peor en mi vida. Es más, mientras escribo esto siento que el pecho se me comprime. Mi empresa recién arrancaba y me estaba dando cuenta que en ese momento había perdido unos $45.000 en materia prima. No sé por qué, pero mi reacción fue muy rápida. Este incidente había ocurrido un Jueves y al Lunes siguiente estaba entregando bolsas con las medidas requeridas. Eso me valió un cliente que hasta el día de la fecha es el más importante en volumen ordenando 300.000 bolsas al año. Qué aprendí de todo esto? Hay que hacer las cosas APB (A prueba de boludos o como dicen en Japón "Poke-Joke"). Hay que ser muy claros, los aproximados en este tipo de situaciones son peligrosos y pueden costarte muy caro. También aprendí que los clientes que uno cuida, son dificiles de perder y aprendí mucho de cómo soy como empresario porque también estaba la tentación de dejar las bolsas como estaban.
  • El cheque rechazado. Si la anterior les pareció tremenda. Sientan ésta. Tenía una cuenta en el Standard Bank, banco en el que me trataban super bien hasta que cambiaron de gerente por una persona muy inexperta y pocos cojones. Un día caía un cheque y no tenía fondos para cubrirlo. Tampoco tenía acuerdo de descubierto y el gerente no me quiso cubrir ese saldo pese a mostrarle un cheque que me ingresaba en 7 días. Eso generó un enojo en mi y mi próximo cierre de cuenta. Me pasé al Credicoop, un banco cooperativo argentino que recomiendo a todo emprendedor del país. También recomiendo el Banco Provincia si están en Buenos Aires. Es por lejos el mejor banco que conozco y tienen unos planes para emprendedores excelentes, en particular sus planes de Leasing. La cuestión es que no tenía ni idea qué hacer con el cheque rechazado y por consejo de mi vieja lo rompí. SI TENÉS UN CHEQUE RECHAZADO, POR NADA DEL MUNDO LO ROMPAS!!! Resulta que luego del rechazo, debes contactarte con tu proveedor para que te devuelva ese documento. De ahí llevarlo al banco de donde lo emitiste y presentarlo, pagar una multa y listo. Problema resuelto. Yo no hice nada de eso y entré en el Veraz, que es como un purgatorio para los deudores de donde no salís hasta saldar tu compromiso. Pese a que mi deuda fue saldada a la semana, no lo podía demostrar y peor aún, no sabía que estaba en el Veraz. Cuando fui a pedir un crédito para que mi empresa de bolsas ecológicas creciera, recibí sistemáticas negativas por este tema. Afortunadamente, la gente de Provincia Leasing, y la agencia Invierta Buenos Aires, del mismo grupo económico, me ayudaron a salir del Veraz y poder acceder al circuito financiero.Aprendí sobre el trato a los documentos y también que uno tiene que elegir un banco donde la plata sea de la gente, y no de un grupo privado. Los dos bancos de los que hablé son por demás recomendables. 
Estos fueron los errores más especiales. Por supuesto que en mis comienzos cometí los clásicos como: no incluir mi sueldo en los costos, costear como un niño de 5 años, auto-explotarme, pensar que la cuenta de la empresa era el dinero personal disponible y muchos más. Me encantaría leer los de ustedes, y reírnos un poco del asunto. Porque lo que más aprendí es que nada es definitivo y todos los errores tienen una revancha luego. Lo único que hace cerrar a las empresas es la decisión del empresario, no los errores cometidos.
Saludos!
Sebas.

3 comentarios:

  1. Creo que uno de los errores más grandes que cometí fue haber llegado a los 26 sin saber lo que me gusta. Que estoy más encaminado, sí, sin ninguna duda, pero se debe a un proceso reciente. De todas formas, no pudo haber sido de otra forma porque mis padres, mis amigos, mi entorno en general, fueron determinados por tantas causas ajenas a mi persona que creer que pudo haber sido diferente es creerse capaz de gobernar no solo nuestras acciones sino la vida de los otros y eso es quizá ya irse al carajo.

    Me encanta que te hayas puesto a escribir, la expresión es algo que todos llevamos dentro y lo tenemos reprimido, en gran medida por el qué diran, y en otra gran medida porque la sociedad mata la creatividad.

    Te deseo lo mejor en este emprendimiento, te felicito por el comienzo, qué mejor que arrancar humanizándonos?

    Abrazo grande broder!!

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  2. Muy interesante lo que contas, espero seguir leyendote :) Saludos!

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