domingo, 15 de diciembre de 2013

De las frases hechas y los silogismos.

 En su charla de Emprending 2013, Emiliano Chamorro dijo que para él, el mayor terrorista del mundo no fue ni Bin Laden, ni la ETA. Fue el que inventó la frase "todo suma". Me pareció divertido y me disparó un montón de pensamientos.

Es que en realidad, esa frase es la punta del iceberg. Hay una red terrorista que opera contra la humanidad lanzando frases como "en boca cerrada no entran moscas" o "no hay peor gestión que la que no se hace" que, en definitiva, es una alternativa a "todo suma".

El poder de la analogía.

Primero, muchas frases hechas simbolizan algo verdadero: En una boca cerrada nunca entran moscas. Eso te condiciona psicológicamente a pensar que la metáfora que esconde esa frase también es verdad. Además, las frases hechas también esconden cierta sabiduría: A veces, es preferible el silencio a decir algo que no va. Esto puede ser verdad en la mayoría de los casos, pero no siempre aunque personalmente creo que no es verdad casi en la totalidad de los casos. Tal vez esto sea verdad cuando el "castigo" por decir algo estúpido es mayor al "malestar" personal de decir algo estúpido. Pero si te pasa eso, es que estás en un ambiente donde nada fértil puede salir y lo mejor sería recibir ese "castigo" cuanto antes.

Contra-ejemplos.

La mejor forma de protegerse de las frases hechas es buscar contra-ejemplos. De los contra-ejemplos se nutre la ciencia. Paul Graham dice que si la mayoría de tus ideas no suenan estúpidas, probablemente estás siendo muy conservador.  Hay que perder el miedo a sonar como un estúpido para que se te ocurran ideas brillantes y en lo personal prefiero pasar algunos días con moscas en mi boca. Marley las come todo el tiempo y parece estar bastante divertido.

Redundancia.

Un efecto de las frases hechas, es que se replican. Ya comenté como "no hay peor gestión que la que no se hace" y "todo suma" implican la misma filosofía de "hacer mucho" mientras que la filosofía de "en boca cerrada no entran moscas" puede verse en "el pez por la boca muere".
En sí, esto no dice nada. Es básicamente el mismo concepto repetido. Pero acá es cuando la red terrorista cobra más fuerza: La analogía de la gestión que no se hace, no tiene mucha fuerza si estás explicándole a tus amigos que trajiste a tu primo que es un queso en el futbol porque les faltaba un lateral por izquierda. Pero "todo suma" queda mucho mejor. Sigue siendo lo mismo: pasando de lo particular a lo general. Modus Ponens por todos lados.


Contradicciones.

Por último, una muestra más de que las frases hechas carecen de toda  consistencia, es que se contradicen entre sí. El concepto de "todo suma" y el de "en boca cerrada no entran moscas" son, por definición, contradictorios entre sí. Son tal vez, frases que se hicieron una para salvar a la otra de sus propios contra-ejemplos.

Quisiera contribuir a la sociedad desactivando esta red plantando esta frase: "Cuidado con las frases hechas."

4 comentarios:

  1. Ya había comentado algo así Antonio Gramsci, hablando de los mitos se sentido común, que son finalmente un folklore popular... Yo recuerdo que él citaba en uno de sus textos, la siguiente contradicción: por un lado se dice "Al que madruga Dios lo ayuda" y, por otra parte, "no por mucho madrugar se amanece más temprano"... jajaj Dejo una web donde se pueden consultar sus "Cuadernos de la cárcel", donde comenta varios de estos temas: http://www.gramsci.org.ar/.

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  2. Mi querido amigo. Qué bueno verte nuevamente por este árido y prácticamente deshabitado territorio que son los blogs, encima con estos textos tan bebotes que disparan la glándula comentarística que tanto me gusta exprimir. Muy interesante el tema, me parece que da para largo y tendido, pero por qué no un comentario para saciar las ansias?

    Estoy de acuerdo con que las frases hechas no dicen nada. No dicen nada porque son gilada, bah, es decir, eso: frases hechas, twitts laicos para enchufar en el contexto que uno quiera porque, más allá de estar bien o mal, las frases hechas dicen algo, y lo dicen de forma interesante y atractiva. Después existe el hecho de que nosotros, los humanos, somos capaces de convencernos de lo que queramos, y por eso ahí estamos nosotros metiendo estas frases armadas en el contexto que nos pinta, no porque sea estrictamente verdad (la frase), sino porque se nos canta las bolas y porque aplica a lo que estamos pensando en ese momento y, como podemos, la decimos.

    Esto tiene que ver con que no somos tan racionales como pensamos. Nunca, never ever somos tan racionales como creemos ser. Es sorprendente la cantidad de situaciones análogas que se nos presentan y terminamos decidiendo de formas (aparentemente) contradictorias. Digo aparentemente porque somos muy complejos, y ya la circunstancia misma hace que hasta las situaciones más parecidas resulten diferentes en esencia. Esto va en base al comentario "Tal vez esto sea verdad cuando el "castigo" por decir algo estúpido es mayor al "malestar" personal de decir algo estúpido". No creo que fuese medible ese "malestar" ni comparable con el "castigo", de acá que creo que no somos racionales en nuestras decisiones. Bajo el mismo malestar y castigo uno puede decidir diferente en distintas situaciones. Hay muchísimo que pasa por el filtro de nuestras ganas, por llamarlo de alguna manera, que responde a cosas más complejas que la razón. Dicho en criollo: aunque la cuenta dé o no dé, en última instancia terminamos haciendo la que nos pinta.


    "Si la mayoría de tus ideas no suenan estúpidas, probablemente estás siendo muy conservador" Debo decirte que me gusta esta frase hecha, sin embargo no puedo evitar encontrar vicios del lenguaje en ella. Creo que en este post se hace hincapié en la importancia del lenguaje y como éste puede desviar a uno del objetivo que se propone si se deja llevar por una frase linda que escuchó a todos decir (sobre todo por esto último). Sí, eso probablemente suene convincente y a uno lo confunda pero, como dije antes, no creo que sea porque la frase "esté mal hecha" ni nada por el estilo, sino por nuestra marcada tendencia de encontrar un bien y un mal en todo lo que metemos la nariz. Lo que sí esta mal, es no darnos cuenta del poder de las palabras. La frase con la que arranqué el párrafo afirma que tus ideas tienen que sonar estúpidas para ser osadas. La palabra estúpida condiciona fuertemente porque está dicha desde la perspectiva de quien hace siempre lo mismo (quien hace cosas estúpidas porque así lo desea, jamás las llamaría así) y esto hace que la gente mal interprete el mensaje. Distinto fuese si dijera "quien hace cosas que encajan con la aburrida, monótona y predecible normalidad, puede que no sea lo suficientemente conservador"; así dan muchas más ganas de ser un estúpido con ideas estúpidas. No me preocuparía tanto por las frases hechas, sino más por dónde metemos las palabras y qué pretendemos decir con ellas. Un ejemplo muy sencillo sería el "tenés razón". No, nadie tiene razón, a lo sumo estaremos de acuerdo con su afirmación, opinaremos como él o lo que fuere, pero nadie tiene razón, y es una frase que repetimos constantemente y, al hacerlo, reafirmamos la existencia de un correcto y un equivocado, de un bien y un mal, y no necesariamente es así. Es todo una cuestión de perspectivas.

    Muy buen texto broder, un abrazo grande!

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  3. Fe de erratas: donde dice "quien hace cosas que encajan con la aburrida, monótona y predecible normalidad, puede que no sea lo suficientemente consevador" debió decir "quien hace cosas que encajan con la aburrida, monótona y predecible normalidad, puede que sea un aburrido conservador"

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  4. Gran comentario Tyler! Muchas gracias. El comentario supera al post por robo y me alegra que así sea. Es mejor cuando algo que decís es un disparador de algo más que una sentencia.

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