jueves, 12 de febrero de 2015

7 Errores intuitivos que cometemos los emprendedores.

Ante todo, cabe aclarar que este post está "inspirado" en una charla de Paul Graham en Standford para el gran curso Start-up class de Sam Altman. Cuando digo inspirado, me refiero en el modo en el que los Ratones Paranóicos se inspiran en los Rolling Stones. Está bien por mí. Consideraría un logro ser a Paul Graham lo que los Ratones son a los Stones.


Errores intuitivos.


Los errores intuitivos tienen que ver con la memoria corporal. Imagínense queriendo aprender a andar en bici a los 30 años. El equilibrio en la bici va en función de la velocidad. A mayor velocidad, mayor equilibrio. Sin embargo, todo nuestro cuerpo sabe que velocidad es sinónimo de peligro y cuando tratamos de aprender a andar en bici, intuitivamente pedaleamos poco, vamos lento y nos caemos. 


De algún modo, emprender está lleno de cosas anti-intuitivas. Mi musa inspiradora no sabe muy bien por qué. Mi suposición es que técnicamente un emprendimiento y una empresa constituida son dos cosas distintas con reglas de juego distintas. Es como hablar de circuitos en régimen variable y régimen permanente. Afortunadamente para los circuitos, hay leyes que describen ambos estados y con respecto a los negocios, queda mucho por aprender en este régimen caótico llamado start-ups.


Hay cosas que sí son intuitivas.


No TODO es anti-intuitivo en emprender. Por ejemplo, elegir las personas para acompañarte en el proceso es completamente intuitivo. También es racional. Con relación a las personas, seguí tus institntos.


Otra cosa que me parece completamente intuitiva y de alguna manera nos rebuscamos para complicarla, es la manera de comercializar nuestro producto. No se si es la expresión correcta. Pero una buena idea de proyecto es un concepto simple e intuitivo. Y la forma en que pensamos nuestro negocio también debería serla. Me tocó ver muchas veces ideas complejas y sobre-pensadas con "giros de guión" que verdaderamente no hacen la diferencia. Tu propuesta de valor debería ser algo simple y la regla general es básicamente hacer algo que la gente quiere.


Cómo aprender a andar en bici a los 30.


Bueno, la cosa es que cuando uno está aprendiendo a controlar sus intuiciones, la repetición mecánica es la mejor manera de acelerar el proceso. Hay que decírse conscientemente "tengo que hacer esto u otro".  Así que ahí van algunas de las cosas que creo que hacemos intuitivamente y nos dan el resultado exactamente opuesto a lo esperado porque en otros ámbitos nos dan el resultado exactamente esperado. Voy a empezar de lo más intuitivo a lo más anti-intuitivo porque pienso que el último es medio un embole para decir. Pero bueno, tengo la antipática obligación de ser sincero.


1. Ser malo.


Ok. Este DEBERÍA ser intuitivo, no? Ser malo no te beneficia en ningún caso. Pero me refiero al concepto de que ser garca de alguna manera,  te beneficia en los negocios. No sé si para las empresas establecidas es así o no. Aunque sospecho que tampoco. Pero en un emprendimiento ser garca es deliberadamente una mala decisión. No cagues a nadie nadie, no te pelees con tus proveedores, no le mientas a tus clientes, no trates de sacarle ventaja a tus socios, tus empleados, en fin. Sé bueno. Las ventajas de ser bueno están bien claras en el link que acabo de compartir. Así que quisiera aclarar la desventaja de ser malo: A nadie le importa. No vas a sacar ventaja en los estadíos tempranos haciendo juego sucio. Al contrario sólo estás buscando un óptimo local cortoplacista que en el largo plazo te puede liquidar. Conozco empresas que jamás pudieron recuperarse de haber cagado a proveedores, o haber traicionado la confianza de los clientes o lograron una mala reputación entre la competencia.


2.  No matar la idea.

Hay concepto muy nocivo -a mi entender- que sugiere que tu emprendimiento es como tu bebé. El año pasado en EmprendING un orador dijo que para él, más que un bebé era como un auto que te llevaba de un lado a otro, que a veces había que cambiarlo, que a veces se averiaba y que a veces podías elegir otro tipo de transporte para ir al mismo lugar. Me encantó ese concepto y creo que el tema de no matar la idea a tiempo tiene que ver con eso: Nadie quiere matar un bebé.  Tal vez es un tema de ego y de admitir que uno está equivocado. Pero también vi a gente de lo más flexible y intelectualmente honesta que no mataron su idea en el momento adecuado. No sé exactamente cuándo aflojar. Pero si tu empresa en 2 años no pudo despegar, ya es una buena regla a ojo. En otros casos la respuesta se da mucho antes. Calculo que debe ser dificil saber cuándo decir que no va más. Pero otra forma de verlo es que cuando venís bien, lo sabés muy rápido. No sentir eso es un buen indicativo.

3. No salir a vender.

"No escuché la pregunta, pero la respuesta es salí a vender". Quisiera poner un poster en la entrada de las clases de EmprendING con esa leyenda. Todos sabemos que tenemos que salir a vender. Es lo más lógico. Pero de alguna manera, intuitivamente, nos ponemos miles de barreras y ocupaciones antes de hacer eso. Es increíble cómo se aclara el panorama cuando uno está vendiendo. Las ventas arreglan todo, dicen en el curso de Stanford. No tengo más que agregar. Salí a vender. Que eso ocupe la mayor parte de tu día.

4. Actuar como una empresa grande.

No se por qué tratamos de parecer más grandes de lo que somos. Esto es bueno en algunos casos, tal vez. Principalmente en los negocios que son empresas que le venden a empresas (B2B).  Aunque en todos los casos, es mejor que tus clientes sepan que la estás remando y que harías cualquier cosa por conservarlos. Hacer cosas que no escalen. Saberse los nombres de los hijos de tus clietes, hacer cosas que no estaban presupuestadas y que nadie las haría por ellos, etc. De allí no sólo se aprenden lecciones muy valiosas, también genera un vínculo que hace que tus clientes no quieran que te vaya mal. Eso es un arma muy poderosa. Con esto me refiero desde responder mails a las 10 de la noche, hasta evitar tener una oficina la mayor cantidad de tiempo posible si es que no la necesitás. 

Esto parece medio trivial. Pero en realidad acá se esconde el mayor peligro de todos y tiene que ver con el foco: En el mejor de los casos puede ser diversificar el foco. Tratar de mantener todos los frentes abiertos como tener una página en facebook, instagram, twitter, tener una tienda online propia, mientras te concentrás en la producción y dejándote así muy muy poco tiempo para las ventas. De todos modos, esa sería un escenario alentador porque al menos metés tiempo en ventas. El peor de los casos es que hagas foco en algo que no sea la ventas. Por ejemplo, marketing. Marketing y ventas parecen como dos caras de la misma moneda e intuitivamente nos vamos para el lado de marketing tal vez porque es lo que recibimos de las empresas grandes. Pero es un sesgo. No existe una empresa (ni facebook, ni twitter,  ni lo que fuere) grande que no tenga una buena fuerza de ventas desarrollada.  No quiero ser redundante. Pero mi mayor consejo es "salí a vender".

Otras consecuencias de actuar como una empresa grande puede ser comprar mucha mercadería para tener mejor precio de escala. Mi consejo es que no lo hagas. En las primera etapas de tu empresa es mejor no concentrarse tanto en el negocio en si, en ganar plata, es mucho mejor concentrarse en crecer. Supongamos que vendes tazas. No es tan importante comprar 1000 tasas a $35 cada una para venderlas a $50. Es mejor comprar 5 tasas a $49, venderlas a $50 y medir cuánto tardás en vender esas 5. Comprar 5 más y ver cuánto tiempo menos tardaste en venderlas, etc. Porque el precio por escala ya sabés que lo tenés y que eso te va a dar una ganancia eventualmente. Lo que no sabés, es si tenés o no el mercado para hacerlo.

5. Apurarse con el equipo.

Armar mal el equipo es -casi- sinónimo de catástrofe. Es tan importante que uno a veces, en la desesperación de buscar ayuda, mete gente al equipo que en verdad no era. Con Ecoexist tardé 2 años en traer a mi socio, Patricio. La verdad es porque no imaginaba a alguien mejor que él para el puesto y él estaba indeciso porque estaba muy bien en su trabajo anterior. No hay nada más desalentador que tener a alguien en el equipo que se baje a mitad de camino. Y no sé si hay mejor manera de perder el tiempo. Por eso no se apuren, piénsenlo bien. Para esto vale la pena esperar.

6. No probar cosas.

Un emprendimiento es más parecido a un laboratorio que a una empresa. El propósito es descubrir una forma replicable y escalable de entregar un producto o un servicio. Estamos configurados para valorar más el no perder, que el ganar y eso nos lleva a no probar cosas con nuestros clientes por miedo a perderlos. Con esto me refiero a aumentar los precios, cambiar formas de entrega, pedirles cosas que nos parece que no dan, etc. Este miedo a la pérdida nos puede llevar a la lentitud y es un error. Prueben cosas. Todo el tiempo.

7. Hacer lo que uno ama.

Escribir este punto me da cosa. Creo que es meterme en cosas demasiado personales. También creo que es un consejo válido. Veo muchos emprendimientos que nacen desde la pasión por la actividad que desarrollan. Es hermoso, pero eso no te garantiza nada. De hecho, tal vez te nuble el juicio. Creo que el secreto es hacer lo que aman los demás. O, mejor dicho, hacer algo que los demás aman que hagas. Lo que quiero decir con esto es que un emprendimiento es un acto referido a terceros. Es un acto meramente social y el foco tiene que estar en el cliente y no en la visión que tiene uno mismo. Es muy fácil distinguir a la gente que comete este tipo de errores porque por lo general son personas difíciles para dialogar. Difícil ponerse de acuerdo. Y según yasabenquien, esto parece predecir el éxito.

La consecuencia de esto es ir al mercado en el que el nicho es muy chico -Ej: la dietética que sólo vende productos para veganos, que no utilizan gas natural para cocinar, y que leyeron Harry Potter por lo menos dos veces en el último año-. Mi consejo es tratar de mantener el mercado lo más amplio y general posible. Ya habrá tiempo para la especificación.

Muchas veces lo que vos amás es lo que los otros aman, y eso hace confundir los términos. Messi es millonario y ama el futbol. Se le nota. Pero la razón de que le paguen tanto por jugar a la pelota es que el resto de nosotros los mortales amamos ver fútbol.

Hacer lo que aman los demás tiene muchas ventajas y una de ellas es que te da una sensación de benevolencia, que estás persiguiendo un fin superior.  Uno puede llegar a amar hacer eso. :)

jueves, 4 de septiembre de 2014

La mejor calidad posible, para la mayor cantidad de gente posible.

Hoy murió Gustavo Cerati y es difícil explicar lo que ha significado para mí. Sin Soda nunca hubiese aprendido a tocar un instrumento, a enamorarme de la música. Marcó mi personalidad de maneras que jamás hubiera pensado. Sin embargo, no fue hasta hoy que me di cuenta por qué me gustó tanto Soda y por qué se metió tanto en mi personalidad.

Mi adolescencia arranca en el año 2000, por lo que Soda ya se había separado y probablemente el disco Bocanada ya se había editado. Soda nunca fue música para músicos, pero cualquiera que algo entiende del tema, puede apreciar la calidad del sonido, la excelencia en las presentaciones en vivo.
Conocí a Soda porque uno de mis mejores amigos, David Mizrahi, me prestó un cassette con los mejores temas de "El último concierto". No pude parar de escucharlo. "Soda Stereo: Buenos Aires, Argentina" decía Gustavo como si tuviese una papa en la boca. Y arrancaba esa versión inmejorable de la ciudad de la furia. Manejo los tiempos de cada frase, cada tocesita que tira Gustavo entre tema y tema, tengo un reflejo absolutamente sincronizado con ese recital por la sencilla razón de que  lo escuché por dos años consecutivos sin parar.
Soda ya no era la banda del momento y le pertenecía a una generación o dos anterior a la mía.

En ese contexto, mi preferencia por Soda era rara, poco común entre mis contemporáneos y marcó mi personalidad, que también era rara -o lo sigue siendo-.

La potencia de Soda es que te gusta desde la primera vez que los escuchás. Es agradable al oído. Pero además, cuando más conocés a la banda, más descubrís cosas que no habías escuchado, arreglos, algunos temas que son como una joyita perdida en cada disco (de entrada pienso en Otra Piel, Torre de Marfil, Cactus, Nuestra Fe, Aquí y Ahora, Pasos). Esa agradable primera impresión y las sutilezas posteriores, son efectos muy difíciles de lograr.

Mirando la tele con melancolía, buscando entrevistas, escuché a un periodista decir algo que me voló la cabeza. Dijo algo así: la obsesión de Cerati era hacer música con la mejor calidad posible para que le guste a la mayor cantidad de gente posible. Ahí entendí todo. Creo que eso es precisamente lo que hacía Gustavo, y es lo que hacía que me gustara tanto y jamás lo pude explicar. Eso fue Soda, fue Cerati. Y marcó tanto mi personalidad, al punto de que creo que es lo que trato de hacer en mi vida y en cómo actúo frente a muchas cosas.

Hacer algo que tiene la mejor calidad posible para la mayor cantidad de gente posible es algo extremadamente difícil y, por sobre todo, arriesgado. Cerati siempre estuvo expuesto a la crítica de que era muy suave, o muy comercial. Y si, estar en ésa búsqueda te expone a ése tipo de críticas.

Aplicar esto en otros campos es igual de difícil, pero la exposición a la crítica es mucho menor. La música genera eso. Nadie saldría a decir que Breaking Bad, Los Simuladores, o el Campo de Amapolas es demasiado comercial. Es que la música dura para siempre y cala directamente en la identidad de las personas. Eso lo convierte en un tema muy sensible.

Por suerte, Soda Stereo y Cerati calaron en mi personalidad y agradezco a David -donde quiera que esté- por ese gesto decisivo de pasarme El Último Concierto. Hacer las cosas con la mejor calidad posible, para que le guste a la mayor cantidad de gente posible es, tal vez, el resumen de lo que un emprendedor debe buscar hacer con su proyecto.






domingo, 15 de diciembre de 2013

De las frases hechas y los silogismos.

 En su charla de Emprending 2013, Emiliano Chamorro dijo que para él, el mayor terrorista del mundo no fue ni Bin Laden, ni la ETA. Fue el que inventó la frase "todo suma". Me pareció divertido y me disparó un montón de pensamientos.

Es que en realidad, esa frase es la punta del iceberg. Hay una red terrorista que opera contra la humanidad lanzando frases como "en boca cerrada no entran moscas" o "no hay peor gestión que la que no se hace" que, en definitiva, es una alternativa a "todo suma".

El poder de la analogía.

Primero, muchas frases hechas simbolizan algo verdadero: En una boca cerrada nunca entran moscas. Eso te condiciona psicológicamente a pensar que la metáfora que esconde esa frase también es verdad. Además, las frases hechas también esconden cierta sabiduría: A veces, es preferible el silencio a decir algo que no va. Esto puede ser verdad en la mayoría de los casos, pero no siempre aunque personalmente creo que no es verdad casi en la totalidad de los casos. Tal vez esto sea verdad cuando el "castigo" por decir algo estúpido es mayor al "malestar" personal de decir algo estúpido. Pero si te pasa eso, es que estás en un ambiente donde nada fértil puede salir y lo mejor sería recibir ese "castigo" cuanto antes.

Contra-ejemplos.

La mejor forma de protegerse de las frases hechas es buscar contra-ejemplos. De los contra-ejemplos se nutre la ciencia. Paul Graham dice que si la mayoría de tus ideas no suenan estúpidas, probablemente estás siendo muy conservador.  Hay que perder el miedo a sonar como un estúpido para que se te ocurran ideas brillantes y en lo personal prefiero pasar algunos días con moscas en mi boca. Marley las come todo el tiempo y parece estar bastante divertido.

Redundancia.

Un efecto de las frases hechas, es que se replican. Ya comenté como "no hay peor gestión que la que no se hace" y "todo suma" implican la misma filosofía de "hacer mucho" mientras que la filosofía de "en boca cerrada no entran moscas" puede verse en "el pez por la boca muere".
En sí, esto no dice nada. Es básicamente el mismo concepto repetido. Pero acá es cuando la red terrorista cobra más fuerza: La analogía de la gestión que no se hace, no tiene mucha fuerza si estás explicándole a tus amigos que trajiste a tu primo que es un queso en el futbol porque les faltaba un lateral por izquierda. Pero "todo suma" queda mucho mejor. Sigue siendo lo mismo: pasando de lo particular a lo general. Modus Ponens por todos lados.


Contradicciones.

Por último, una muestra más de que las frases hechas carecen de toda  consistencia, es que se contradicen entre sí. El concepto de "todo suma" y el de "en boca cerrada no entran moscas" son, por definición, contradictorios entre sí. Son tal vez, frases que se hicieron una para salvar a la otra de sus propios contra-ejemplos.

Quisiera contribuir a la sociedad desactivando esta red plantando esta frase: "Cuidado con las frases hechas."

sábado, 16 de noviembre de 2013

Nos van a sobrar puestos de trabajo.

La historia de Jack Andraka es fascinante. Es un chico que a los 13 años descubrió un método muy eficiente para detectar el cáncer de páncreas en etapas tempranas. Es impresionante y lo es más aún porque sus fuentes de información fueron google y wikipedia. Gratis y disponible para todos nosotros.
La clave de su éxito fue relacionar estudios médicos de la enfermedad con una tecnología de nanotubos que había escuchado en una clase biología de su escuela. Osea, había información disponible y él conecto dos puntos que hasta ese entonces estaban desconectados.

Ayer vi la charla TEDx de Andrei Vazhnov sobre impresiónes 3D y cómo esa tecnología va a cambiar el mundo. Él propone que en unos años nadie va a gastar dinero (y nadie va a ganarlo) por transportar materia en el espacio o, dicho en criollo, los empleos nunca más van a ser trabajos operativos. Eso supone un cambio paradigmático y también, uno puede pensar que mucha gente va a quedar desempleada. Es algo tan triste como intrigante. Tal vez que la gente no haga esos trabajos monótonos sea algo bueno.

Pero ese es el final? Habrá gente desempleada porque no simplemente no hay más para hacer? Creo que combinar estas dos charlas TED arrojan un resultado maravilloso: A medida que la ciencia se especializa más, los puntos de interconección con otras disciplinas es cada vez mayor. De hecho, es exponencial ese crecimiento y se puede demostrar que crece más rápido que el crecimiento de la población. Por lo que en definitiva, van a haber más cosas para conectar que personas que puedan investigar para conectarlas. Podríamos vivir en un mundo donde todos seamos curiosos que nos interesen algunos temas y simplemente buscando en Google contribuyamos a la sociedad para que la vida un poco mejor de algún modo.

Ya que buscar en Google es algo que vamos a necesitar cada vez más, les dejo este curso hecho por ellos mismos para saber buscar mejor. Todavía no está traducido al español, pero es imperdible!





domingo, 2 de junio de 2013

Nuevos rubros para emprender: Impresión 3D.

Cuando leí que habían impreso una arma en 3D, pensé que esa tecnología era una buena oportunidad para los negocios. No por la capacidad de hacer armas en si, sino que cuando los sectores de lo ilegal, lo marginal, se acercan a una nueva tecnología, por lo general están vaticinando un avance en el rubro. Pienso en Internet, DVDs, suscripciones online, Blue Rays, todos estos productos fueron primero implementados en la pornografía, luego en el mercado mainstream.

Por eso cada vez que escucho impresión 3D, paro las orejas. Es increíble lo que esta tecnología está desarrollando y las oportunidades que vienen con esto. Por ejemplo, se están imprimiendo casas que se construyen en 2 días, entre 2 personas.

En realidad, la impresión 3D existe hace como 50 años, pero la tecnología de materiales, y el software que soporta a la mecánica de impresión eran muy básicos. Hoy esto cambió y abre un abanico de oportunidades invaluables en estos tiempos. Para estar en la vanguardia de esta tecnología, y sacar provecho de eso, recomiendo que lean este libro de impresión 3D en español

Hay mucho para explorar, creo que las mejores posibilidades en el día de hoy tienen que ver con lo que se llama "long tail" y también con la velocidad de acceso a productos que podrás llegar a necesitar muchísimo.
Probablemente mi próximo proyecto tenga que ver con esta tecnología. Bah, probablemente, en poco tiempo todos los proyectos que existan tengan que ver con esta tecnología.

martes, 2 de abril de 2013

Cuándo decir no.

El tiempo es un bien de cambio como el dinero y como tal tiene un costo de oportunidad. Hay que saber medirlo y decir que no a lo que no nos sirve en ese momento.

Si hubiese tenido un blog cuando empecé con Ecoexist, hubiera escrito un artículo exactamente opuesto a este. Hubiese dicho que hay que decir que sí a todo. Hoy no puedo estar más agradecido de haber aprendrendido a decir que no.

Los emprendedores tenemos un componente emocional muy optimista y eso nos conduce a tener el sí fácil y, peor aún, a pensar que eso es algo bueno. Tampoco es que hay que decir que no a todo, de hecho, la clave de optar por si o por no está en la pregunta que se está haciendo. Suena obvio, lo sé. Pero en el campo de batalla uno tiende a actuar intuitivamente y la intuición emprendedora es de choque y empuje. Es conveniente desprogramarse y tener una visión más crítica (y honesta) de tu trabajo.

Hay dos situaciones donde conviene decir que no. Hacia dentro de tu empresa y hacia afuera.

Cuando tu emprendimiento está en sus primeras etapas. Sólo hay que concentrarse en lo que hace crecer a la empresa y eso es: Validar tu modelo de negocios (Cómo ingresa el dinero) y captar más clientes. Todo lo que no cumpla con esas premisas, puede y debe esperar. Es necesario crear una fanpage en Facebook? Es necesario tomar un empleado? Es necesario alquilar una oficina? Es necesario hacer publicidad en la tele? En fin, no significa que no hay que hacer cada una de estas cosas, pero si no sirven para hacer crecer a tu negocio en ese momento, son una forma de desperdicio y, con los recursos escasos que contás, pueden ponerle fecha de vencimiento a tu negocio.

Fuera de tu empresa se encuentra uno de los desafíos emocionales más grandes para el emprendedor: Abrir más empresas. Uf! Mientras estaba con mi empresa de bolsas ecológicas, estuve a punto de hacer: Una marca de ropa que vendiera remeras con estampas de tapas de discos, una web donde todos podamos votar las leyes que se debaten en el senado y congreso, un servicio de logística que pueda incorporarse a e-commerces como mercadolibre para reducir los costos de envío e infinitas cosas más! Menos mal que desistí rápido de todo esto. No está para nada mal tener más empresas, pero para comenzar una nueva, es mejor dejar acomodada la anterior o cerrarla si se demuestra que la cosa no anda. 

Hoy estoy abriendo una segunda empresa. Es una de tecnología y estamos desarrollando una aplicación para tablets que ayuda a los estudiantes a tomar y leer apuntes a estudiantes dentro del aula o mientras estudian. Tengo la idea hace más de un año y para llevarla adelante tuve que decir muchos "no". Principalmente no era el momento de ejecutarla porque en Ecoexist estaban pasando muchas cosas muy rápido y demandaban mi atención: Había incorporado un socio y para que el pudiera tomar la posta de la empresa teníamos que trabajar juntos mucho tiempo. Hoy por suerte mi socio está trabajando de manera maravillosa y es momento de poder dedicarle lo mejor de mi a este proyecto. También tuve que ser muy paciente a la hora de armar un equipo. 

Hay un último "no" que hay que saber decir y es el no a tu propia empresa. Debe ser difícil y por suerte nunca lo experimenté pero es importante saber decir basta. Escuché decir en Wayra, una aceleradora de negocios tecnológicos, que ellos no tomaban empresas con más de dos años porque creían que si el proyecto no andaba para esa época, era que no iba a andar nunca. Es una buena medida y la comparto en reglas generales. De todos modos creo que uno en su interior sabe si su empresa se convirtió en un zombie que no crece ni muere y cerrarla es un acto de honestidad muy valorable. Lo bueno de esto es que seguro en el camino se te ocurrieron miles de proyectos y vas a tener tiempo de desarrollar alguno de ellos y si aprendieron algo en el camino, seguro lo van a poder llevar adelante.

Muchas grandes empresas dijeron que no a grandes productos para poder seguir fortaleciendo sus empresas. Todavía sigo llorando porque cierran Google Reader, pero es una enseñanza más de que aún en las grandes empresas, estar enfocado es clave para la salud de las mismas.


martes, 26 de febrero de 2013

Invertir Vs Apostar: La sutil decisión de ser realista.

Una delgada línea separa el concepto de invertir con el de apostar. ¿Cuál es esa línea? El riesgo.
Muchas veces nos felicitan por arriesgarnos, por jugárnosla, pero no me hago cargo de eso. Creo que fui muy conservador en mis comienzos con Ecoexist Bolsas Ecológicas y ojalá todos los emprendedores siguieran ese camino: habría más empresas nuevas.

El no-riesgo es un concepto muy antipático en una sociedad tan espectacular, pero es muy probable que arriesgarse conociendo tan poco a tu negocio sea un camino de ida sin final feliz.

En mi caso, mis riesgos siempre fueron bajos. Contaba con $800 para invertir, vivía con mis viejos y estaba soltero. Gastaba cero pesos para vivir y así fue por un poco más de dos años. Mi modelo de negocios era muy sencillo: Tercerización. Salía a vender bolsas, una vez que lo hacía, compraba la materia prima, mandaba a hacer las bolsas. Si no vendía bolsas ecológicas, no gastaba dinero. El riesgo máximo que asumía era el de bardearla totalmente con la producción, pero también es un riesgo controlado que a medida que pasa el tiempo y uno aprende de su oficio, se minimiza. No gastar si no vendés también es un camino de ida, pero uno bueno...

A nivel personal también ayudé para mantener los riesgos bien bajos. Es el día de hoy en el que no retiro un sueldo fijo. Pasaron más de 3 años de que comencé con Ecoexist y es inminente el momento en que pueda tener un sueldo fijo acorde a lo que trabajo. Pero cuándo llega ese momento? Cuando pueda medir el mercado. Todo este trabajo que hice, fue para aprender sobre el mercado: los competidores, los clientes, los proveedores, etc. Debido a la situación financiera que me supone mi crecimiento, nunca me fue posible medir cuántas bolsas vendía por 5 meses seguidos porque simplemente no podía asumir el costo de venderlas. Cuando pueda hacer eso, voy a poder sacar las conclusiones necesarias y tener un sueldo. Mientras tanto, es arriesgado hacerlo y, una vez más, hay que ser paciente y esperar el momento.

Controlar los riesgos debería ser un ejercicio simple: No tener costos fijos si no tenés ingresos fijos, y no tomar como verdad un supuesto que todavía no comprobaste.

Saludos!
Sebas.